En Israel, en 1964, Raphael Mechoulam y su colega Ytzak Gaoni identificaron y sintetizaron THC, el tetrahidrocannabinol, el principio activo del cannabis. "Usando una planta que ha estado con nosotros por miles de años descubrimos un sistema fisiológico de inmensa importancia", expuso Mechoulan como Decano de la Comunidad Cannabinoide Internacional.

Pasaron veinte años más para que  los científicos llegaran a descubrir realmente dónde y cómo actuaba. Así, durante las siguientes dos décadas los científicos entendieron mucho la farmacología, la bioquímica y los efectos clínicos del cannabis, pero ninguno sabía como funcionaba en nuestro cerebro. 

Con respecto al cannabis Raphael Mechoulan tenía certeza de que si había un principio activo y si había un efecto psíquico, un receptor en las neuronas era parte del silogismo. Y los científicos indagaban en cuál era el efecto molecular que producía para alterar la conciencia, es decir, estimular el apetito, sedar, atenuar las náuseas, bloquear las convulsiones o quitar el dolor. Nadie entendía como la marihuana fumada podía detener un ataque de asma en segundos, sí, segundos, no minutos. Tampoco nadie entendía cómo levantaba el ánimo.



Los sitios de unión de 
la célula llamados receptores son sitios moleculares como una chapa, que al ser estimulados por una determinada sustancia que actúa en ella como llave, desata procesos celulares. Cuando investigadores de la Universidad de John Hopkins identificaron en 1973 receptores para opioides, derivados de la leche de la amapola, como la morfina y la heroína por ejemplo, los científicos esperaron el subsecuente descubrimiento del receptor a marihuana

Pasaron quince años y en la Escuela de Medicina de la Universidad de San Luis fue identificado el primer receptor a cannabis. Precisamente en 1988 el silogismo de Mechoulan tuvo asidero: “No habríamos dado con el principio activo ni con el receptor sino hubiésemos mirado a la planta. Y miraron bien. La planta y nuestro cerebro con marcadores químicos, es decir marcando cannabis y viendo los sitios donde se unía en nuestro cerebro.

Los datos científicos daban cuenta de un sistema endocannabinoide. Es decir, por una parte los receptores a cannabis existían dentro de nuestro sistema nervioso, y por otra, producíamos cannabis interna, con modulación interna, es decir propia. 

Clínica de Cannbis 

Pero, ¿cómo explicar el cambio de un estado de ánimo por la unión de una sustancia a un receptor en nuestro cerebro? ¿Cómo concadenar todo el proceso hasta el cambio de humor? 

Los receptores a cannabis se concentran en regiones responsables de procesos mentales y fisiológicos: El hipocampo (memoria), la corteza cerebral (cognición superior), los ganglios basales (movimiento), el hipotálamo (apetito), la amígdala (emociones), entre otras zonas de importancia neurológica.

Dos años más tarde, Lisa Matsuda y sus colegas del NIMH secuenciaron el ADN que codifica el receptor de cannabis. El receptor es una proteína, una estructura de 472 aminoácidos, que se entrelaza siete veces en la membrana de las células y es capaz de ligar cannabis endógena y exógena. La chapa estaba perfectamente identificada.

Descubrieron que la unión del cannabis a sus receptores de la membrana de las neuronas modula reacciones bioquímicas de los fluidos que rodean cada célula cambiando el estado celular. 

Luego los investigadores lograron la clonación del receptor a cannabis. Esto permitió la elaboración de sustancias parecidas a los cannabinoides y que interactúan también con su recepetor con el mismo efecto del cannabis. Estos son los llamados Agonistas Cannabinoides, sustancias que remedan todos o parte de sus efectos, que es la industria farmacéutica en general. Y el futuro presente.

Estos son los principios que revisa el doctor Mauricio Purto en el taller ¿Cómo Cambiar tu Mente?, y donde también analiza los usos y efectos de la psilocibina en cerebro humano.

La Cannabis ha entrado en el mundo terapéutico y su uso como cannabis medicinal para dolor crónico, epilepsia, TOC, ansiedad, glaucoma, fibromialgia, insomnio, etc.. Asimismo para ayuda psicoterapéutica la Cannabis permite relajar el cuerpo y la mente, y cambiar la percepción, derribar sus barreras, a través de Viajes Guiados.