
Aquí en Méjico una montaña le habló a un Conquistador y a un Emperador, en la destrucción del más grande de los imperios americanos. El Popocatepetl es un volcán de 5.452 mts. de altitud que se levanta formando el borde oriental del Valle de México. En 1519, el Popocatepetl, la montaña que fuma, en idioma Nahuatl, hizo honor a su nombre y entró en erupción con una tremenda columna de humo.
Para el entonces Emperador Moctezuma era otro signo del regreso de su rey Dios Quetzacoatl, un Mesías. Para el conquistador Hernán Cortés, el humo blanco era un buen augurio del Espíritu Santo para sus planes de dominar al Imperio Azteca. Moctezuma recibió al conquistador Hernán Cortez y le entregó el poder, creyéndolo un Mesías.
Pero el activo volcán no sólo fue un oráculo. En su ruta a la capital del Imperio Azteca la expedición de Cortés subió el Popocatepetl, para demostrar a los locales su poder... De paso, los improvisados montañistas descubrieron, desde lo alto, el sendero definitivo hacia su conquista... y usaron al volcán como fuente de azufre para cargar de pólvora sus arcabuces.
Esta es una expedición de Cumbres de América, por la ruta de Cortés, desde el nivel del mar Caribe hasta los humeantes 5.500 metros de altura del volcán Popocatepetl vamos tras sus pasos.